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La madre, Sam, sufrió una lesión medular durante unas vacaciones en Tailandia y la urraca la animó a seguir luchando

Penguin, la urraca herida que salvó de la tristeza a una familia en Australia

Una urraca de nombre Penguin logró salvar a toda una familia después de una tragedia. Antes de que un polluelo de urraca cayera del nido, la vida de la familia Bloom era igual a la de cualquier otra familia, con una pareja criando a sus tres niños pequeños y un estilo de vida relajado en las playas del norte de Sydney (Australia).

Pero todo cambió de repente cuando la familia al completo se marchó de vacaciones a Tailandia en el que iba a ser su primer viaje juntos.

Y entonces todo cambió en un instante. Mientras disfrutaba de una bebida en la terraza mirador de la azotea del hotel en que se alojaban, la madre (Sam) sufrió una caída casi fatal, cuando la barandilla en la que estaba apoyada cedió.

Afortunadamente Sam sobrevivió a la caída y después de someterse a una cirugía de urgencia regresó a su casa, donde pasó meses en una sala de rehabilitación para lesionados medulares. El accidente la había dejado paralizada del pecho hacia abajo.

Un polluelo herido

La familia estaba luchando por rehacer su vida, con Mamá postrada en la cama. Y entonces apareció Penguin, una polluelo de urraca a la que Noah encontró herida y sola en un aparcamiento, tras haber caído de su nido. Los niños llevaron a Penguin a casa y la familia la cuidó hasta que se recuperó. Para los Bloom, Penguin llegó en el momento justo cuando, sin saberlo, más la necesitaban.

La urraca fue el motivo que necesitaba Sam para volver a luchar. Cameron describe la relación entre su esposa y Penguin como "en parte la de madre e hija y en parte la de enfermera y paciente". A pesar de la estrecha unión de los Bloom con Penguin, nunca tuvieron la intención de encerrarla en una jaula y mantenerla en su casa.

De la cama al kayak

Desde el momento en fue lo suficientemente grande y fuerte, la urraca dormía fuera de la casa, en su árbol del patio trasero, y volaba dentro y fuera de la vivienda a su antojo.

Con el tiempo Sam recuperó tanto su fuerza física como la mental, y decidió que quería buscar más libertad compitiendo en el agua, en la competición de Kayak. Actualmente compite profesionalmente en todo el mundo dentro del equipo paralímpico australiano.

Por su parte Penguin también encontró su propia libertad, y hace más de un año que abandonó el hogar de los Bloom para vivir sus propias aventuras como urraca.