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Parapléjicos celebra este año su 40 aniversario

«Hay que pensar en el paciente y no en el sistema de salud»

Parapléjicos celebra este año su 40 aniversario. Lo hace con la apertura de unas nuevas instalaciones ¿qué supondrán para el centro?

La ampliación de Parapléjicos se inauguró el 9 de julio con la puesta en marcha de la nueva planta de hospitalización de los pacientes y la parte de consultas externas y diagnóstica. Además, cuenta con un gimnasio y una zona de fisioterapia. De aquí a finales de año se pondrán en funcionamiento los quirófanos y la UCI.

Estas obras suponen una actualización al cien por cien del hospital. Las camas operativas son 205, se mantienen si bien es verdad que hay capacidad para el doble. El proyecto es de 2007, la obra civil finalizó en 2011 y un año más tarde fue cuando se recepcionó. Su coste ha sido de 30,5 millones y cuenta con 29.000 metros cuadrados. El nuevo hospital supone un reconocimiento a la labor de los profesionales que han pasado por aquí durante estas cuatro décadas y también ofertar unas instalaciones adecuadas al siglo XXI.

¿Qué pasará con el antiguo edificio?

El antiguo edificio alberga en este momento toda la parte administrativa y algunas zonas de rehabilitación complementaria. También se quedará la UCMA, la unidad de cirugía sin ingresos del hospital Virgen de la Salud que lleva aquí algún tiempo ya. Mientras se construye el nuevo hospital de Toledo, acogerá servicios del ‘Virgen de la Salud’ relacionados con el aparato locomotor. Se intentará aprovechar este edificio para ayudar al problema de espacio que tiene el ‘Virgen de la Salud’, un edificio que se está quedando pequeño y viejo.

Hasta que se abra el nuevo hospital pasarán unos dos años y queremos aprovechar estas instalaciones de Parapléjicos en esta transición porque formamos parte del sistema. Antes de empezar las obras, el hospital conservaba toda la arquitectura original de cuando se abrió hace cuarenta años. Era un hospital, desde el punto de vista funcional, totalmente viable y seguía estando vigente. Se decidió ampliar las instalaciones, pero no fue por un problema de espacio sino por su actualización.

¿Se ha pensado en derruirlo?

Ahora mismo se ha descartado derruir el antiguo edificio, no quiere decir que más adelante no se lleve a cabo.

¿Qué mensaje lanzaría a las administraciones y a la sociedad en este cuarenta aniversario?

Como decía el profesor Nieto, el reto es curar la lesión medular. Los avances son muchos, la esperanza de vida de una persona con lesión medular es casi la misma que la de una persona que no la tiene. Hay que avanzar más en el traslado de la investigación que se ha hecho en roedores, que reaccionan muy bien a cualquier estímulo farmacológico o implantes, pero hay que acortar los tiempos. Hay que conseguir que este proceso no lleve más de veinte años aunque hay que seguir muchos protocolos de seguridad. Pero hay que trabajar con plazos y si en medio del camino te das cuenta de que no vas a llegar, hay que abandonar. Siempre hay que buscar la aplicabilidad con todas las garantías para el paciente. El investigador no es quien tiene que aplicar la investigación en humanos sino el clínico. La traslación tiene que ser más dinámica y efectiva.

¿Cuáles son ahora mismo las principales líneas de investigación y cómo han afectado los recortes?

Hubo ajustes entre 2011 y 2012 en el número de investigadores y por motivos puramente económicos. Esta situación ha provocado que no todo pueda ir a la misma velocidad a la que iba antes, pero fundamentalmente no se ha visto interrumpida ninguna línea. Los grupos siguen estando vigentes, siguen acudiendo a convocatorias nacionales e internacionales si bien éstas son más competitivas y de menor importe que las que había antes. Hay que insistir en la necesidad de una investigación aplicada porque al fin y al cabo hay que resolver un problema de salud, es decir, que genere resultados aplicables, si no, no hay que potenciarla.

Seguimos con las líneas básicas con las que empezó el hospital como la regeneración de la lesión de la médula espinal, regeneración mediante terapias celulares y la implantación de dispositivos que permitan regenerar la médula. En la parte más preclínica estamos trabajando en la neuroestimulación y señales. La investigación es el área que impulsa el hospital hacia el futuro. El número de investigadores entre el centro y la fundación es alrededor de 80.
Del 22 al 24 de octubre el centro llevará a cabo unas jornadas bajo el título ‘Retos y avances en la lesión medula’.

¿Cuál es el objetivo de esta iniciativa?

Estas jornadas forman parte también de la conmemoración de los cuarenta años de vida que tiene Parapléjicos. La idea es realizar un simposio clínico con los mejores especialistas españoles y europeos en lesión medular. Se ha enfocado en tres áreas, una exclusiva para el personal de enfermería para tratar las úlceras y sondajes, una segunda para la investigación y la última en la que médicos rehabilitadores y especialistas en lesión medular como radiólogos, urólogos y neurólogos, expliquen los últimos avances en la atención de las personas con lesión medular. Para esta conmemoración también se han realizado visitas a las exposiciones sobre el Greco y al Casco histórico y otras actividades lúdicas con el personal.

¿Cuántos pacientes hay ahora mismo ingresados y cuáles son las principales causas de ingreso?

En este momento hay 140 pacientes. Las principales causas por las que ingresan son en la mitad de los casos traumáticas y la otra son médicas. Entre las causas traumáticas, la mitad están representadas por los accidentes de tráfico. Este verano llevamos seis ingresos por malas zambullidas. A principios de verano comenzamos con la campaña para prevenir estos accidentes en piscinas y playas. Estos ingresos son especialmente sensibles porque coincide que casi siempre es gente joven, con lesiones altas, hechos que se deberían reducir a cero. El año pasado bajó bastante la cifra de personas que llegaron a Parapléjicos después de sufrir un accidente de tráfico, representaban el 33 por ciento del total. Este julio ha sido bastante activo por desgracia.

¿Cuál es el perfil de las personas que están en el centro?

En los últimos años se ha producido un incremento de la edad media, que coincide con la disminución de accidentes de tráfico y de laborales, donde han descendido radicalmente, lo que evidentemente coincide con la época de crisis y la bajada en el sector de la construcción. Esta situación ha llevado a un incremento de los ingresos por causas médicas con pacientes de edades más avanzadas o que tienen enfermedades que afectan a la médula. Hace cuarenta años la edad media estaba alrededor de los 30 y ahora está casi cerca de los 50 años.

¿De dónde proceden estos pacientes? ¿Se están produciendo problemas en la derivación de personas de otras comunidades?

Los pacientes son sobre todo de Castilla-La Mancha. Las comunidades que más derivan sonMadrid, Castilla y León y Valencia. Algunas comunidades, históricamente, no derivan como Andalucía y Cataluña porque tiene su propio centro de referencia. Galicia tampoco y Asturias algo más. No hay trabas, solo que no autorizan las derivaciones a Parapléjicos, algo que en el simposio de octubre queremos poner de manifiesto y, de este modo, explicar a los médicos de toda España lo que estamos haciendo nosotros y que en un hospital general no se hace y que nos vean como un centro colaborador, nosotros no competimos. Hay que pensar siempre en el paciente y no en el sistema de salud.

La plantilla de Parapléjicos también ha sufrido una merma en los últimos años, ¿cómo ha afectado esta situación al día a día de estas dependencias?

Ha habido ajustes, es inevitable, no se puede negar. Ahora mismo la plantilla cuenta con 700 profesionales cuando antes había unos 750. Se han amortizado plazas, se han ajustado turnos, el cierre de camas de verano también hace que se pueda prescindir de personal y de las sustituciones y, de este modo, poder ajustarnos al presupuesto que se adjudica cada ejercicio.

¿Seguirá disminuyendo el número de trabajadores?

En principio no tengo constancia de que vayan a continuar los ajustes. Una vez que se justificó que la plantilla era la necesaria para la actividad que se realiza en el centro, no debería tocarse el número de trabajadores.

Contrarios a esta situación se mostraron los sindicatos y la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, ¿hay diálogo con ellos?

Hay buen flujo de información. Parapléjicos es diferente al resto porque no hay urgencias ni tantas especialidades y estamos al margen de según qué tipo de reacciones. Siempre estamos abiertos a explicar lo que hemos hecho e intentamos dar la información antes a la Junta de Personal. Hay reuniones periódicas y un buen flujo de información crítico y constructivo. La Gerencia se siente satisfecha con la relación con los sindicatos, no sé si al revés será igual, pero por nuestra parte no hay grandes conflictos.

También los sindicatos y la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública se han mostrado contrarios a la externalización de los ámbitos no sanitarios del nuevo hospital de Toledo, cuyo pliego indica que esta empresa también llevará algunos servicios de Parapléjicos.
La empresa se encargará de la hostelería y lencería y distribución de la ropa. Los otros servicios como la limpieza y seguridad ya son externos. Ha generado cierta reacción por parte de los sindicatos, pero la externalización no supondrá ningún despido. Tienen que contar con la gente que tiene plaza en propiedad. Además, la empresa debe ofrecer a los profesionales si se quieren integrar o no.