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En un centro de acogida en Boecillo (Valladolid)
Los niños discapacitados murieron asfixiados con bolsas en la cabeza

Tres menores con 3, 9 y 14 años han aparecido la mañana de este lunes, en torno a las 9.05 horas, muertos con signos de violencia en un centro de acogida y atención a discapacitados en la localidad vallisoletana de Boecillo, perteneciente a la ONG Mensajeros de la Paz
En el lugar del siniestro apareció además una cuidadora de 55 años con heridas de diversa gravedad.
La monitora de los tres menores que han perdido la vida en el centro ubicado en la calle Almendro está bajo custodia policial como presunta autora de su muerte, que se ha producido por asfixia: los tres menores aparecieron con bolsas de plástico en sus cabezas.
La sala de operaciones del 112 dio aviso del incidente a la Policía Local de Boecillo, a la Guardia Civil (COS) de Valladolid, y a Emergencias Sanitarias -Sacyl que envió al lugar dos UVI Móvil, una ambulancia de soporte vital básico y el equipo médico del centro de salud de Laguna de Duero.
Los facultativos de Sacyl a su llegada confirmaron el fallecimiento de los tres menores y trasladaron a la mujer al Hospital Clínico de Valladolid.
Además otras personas precisaron de asistencia sanitaria en el lugar. La Agencia de Protección Civil ha enviado un equipo de psicólogos de la Junta de Castilla y León dadas las características del suceso.
Dos de los menores muertos son de nacionalidad española, el otro es guineano. Los tres tenían discapacidad física con una movilidad reducida de entre el 80% y el 90% y precisaban de sillas de ruedas.
Gran conmoción
El padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, ha manifestado que se encuentra "conmocionado". "Sólo podemos explicar estos hechos aludiendo un acto de locura de la propia monitora". "No hay, por el momento, otra manera de explicarlo", se lamentaba el padre Ángel tras una rueda de prensa. "Una tragedia como ésta no se puede evitar", se resignaba el religioso.
El centro, ubicado a 14 kilómetros de la capital vallisoletana, pertenece a la Junta de Castilla y León y es atendido por la ONG Mensajeros de la Paz bajo el patrocinio de la obra social de Caja Madrid.
Fue adquirido hace dos años y desde hace poco más de uno acoge a niños discapacitados. Tiene capacidad para seis plazas pero en estos momentos solamente había tres menores pertenecientes a familias desestructuradas.
El personal laboral estaba compuesto por tres monitoras: dos por el día y una por la noche. Fue precisamente la que hacía la guardia nocturna la que presuntamente acabó con la vida de los niños a primera hora de la mañana. Quien le iba a relevar en el puesto la encontró en la bañera y dio aviso a Emergencias Sanitarias pensando que estaba muerta.
El centro permanece cerrado a cal y canto.
¿Por compasión?
Un crimen compasivo. Esta es la hipótesis con la que trabajan los investigadores de la Guardia Civil para explicar el trágico crimen de Boecillo, según explicó el subdelegado de Gobierno, Cecilio Vadillo.
La cuidadora, que responde a las iniciales G.L.B.H, permanece ingresada en el módulo de vigilancia del Hospital Clínico de Valladolid, con heridas leves en cabeza, cuello y muñecas, supuestamente al tratar de quitarse la vida tras los hechos.
Los tres fallecidos, de 3, 9 y 14 años, eran naturales de Salamanca, Guinea Ecuatorial y Burgos, respectivamente y tenían un grado de discapacidad entre el 78 y el 90%, según fuentes de la subdelegación.
El caso se encuentra en manos del Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid, que ha decretado el secreto de sumario.
En el lugar del siniestro apareció además una cuidadora de 55 años con heridas de diversa gravedad.
La monitora de los tres menores que han perdido la vida en el centro ubicado en la calle Almendro está bajo custodia policial como presunta autora de su muerte, que se ha producido por asfixia: los tres menores aparecieron con bolsas de plástico en sus cabezas.
La sala de operaciones del 112 dio aviso del incidente a la Policía Local de Boecillo, a la Guardia Civil (COS) de Valladolid, y a Emergencias Sanitarias -Sacyl que envió al lugar dos UVI Móvil, una ambulancia de soporte vital básico y el equipo médico del centro de salud de Laguna de Duero.
Los facultativos de Sacyl a su llegada confirmaron el fallecimiento de los tres menores y trasladaron a la mujer al Hospital Clínico de Valladolid.
Además otras personas precisaron de asistencia sanitaria en el lugar. La Agencia de Protección Civil ha enviado un equipo de psicólogos de la Junta de Castilla y León dadas las características del suceso.
Dos de los menores muertos son de nacionalidad española, el otro es guineano. Los tres tenían discapacidad física con una movilidad reducida de entre el 80% y el 90% y precisaban de sillas de ruedas.
Gran conmoción
El padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz, ha manifestado que se encuentra "conmocionado". "Sólo podemos explicar estos hechos aludiendo un acto de locura de la propia monitora". "No hay, por el momento, otra manera de explicarlo", se lamentaba el padre Ángel tras una rueda de prensa. "Una tragedia como ésta no se puede evitar", se resignaba el religioso.
El centro, ubicado a 14 kilómetros de la capital vallisoletana, pertenece a la Junta de Castilla y León y es atendido por la ONG Mensajeros de la Paz bajo el patrocinio de la obra social de Caja Madrid.
Fue adquirido hace dos años y desde hace poco más de uno acoge a niños discapacitados. Tiene capacidad para seis plazas pero en estos momentos solamente había tres menores pertenecientes a familias desestructuradas.
El personal laboral estaba compuesto por tres monitoras: dos por el día y una por la noche. Fue precisamente la que hacía la guardia nocturna la que presuntamente acabó con la vida de los niños a primera hora de la mañana. Quien le iba a relevar en el puesto la encontró en la bañera y dio aviso a Emergencias Sanitarias pensando que estaba muerta.
El centro permanece cerrado a cal y canto.
¿Por compasión?
Un crimen compasivo. Esta es la hipótesis con la que trabajan los investigadores de la Guardia Civil para explicar el trágico crimen de Boecillo, según explicó el subdelegado de Gobierno, Cecilio Vadillo.
La cuidadora, que responde a las iniciales G.L.B.H, permanece ingresada en el módulo de vigilancia del Hospital Clínico de Valladolid, con heridas leves en cabeza, cuello y muñecas, supuestamente al tratar de quitarse la vida tras los hechos.
Los tres fallecidos, de 3, 9 y 14 años, eran naturales de Salamanca, Guinea Ecuatorial y Burgos, respectivamente y tenían un grado de discapacidad entre el 78 y el 90%, según fuentes de la subdelegación.
El caso se encuentra en manos del Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid, que ha decretado el secreto de sumario.


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