Prevé sanciones a quienes las utilicen ebrios o tras haber consumido drogas
Benidorm frena las sillas motorizadas y limita su uso a discapacitados

A partir de noviembre algunas estampas urbanas de Benidorm podrían cambiar. Los grupos de jóvenes a lomos de sillas de ruedas con motor eléctrico circulando a 30 kilómetros por hora por aceras y calzadas tienen los días contados. También las carreras, los usuarios cargados de alcohol y las despedidas de soltero que encuentran en estos vehículos para personas con movilidad reducida una forma más de diversión.
La Concejalía de Movilidad ultima la modificación de la ordenanza de Movilidad para garantizar el correcto uso de estas sillas propulsadas. Para ello, se va a limitar su uso a las personas con alguna discapacidad o enfermedad acreditada y a mayores de 55 años. Los planes de la Concejalía pasan porque este cambio normativo se apruebe en el pleno de noviembre.
Y este cambio se va a centrar, sobretodo, en el papel que juegan las empresas que alquilan estas sillas motorizadas y que al igual que estos vehículos han proliferado de forma importante en los últimos años. De hecho, al día se comercializan en Benidorm unas 500 sillas autopropulsadas.
A estas empresas se las va a obligar a que exijan a los usuarios “un certificado o motivación que argumente su discapacidad física y/o enfermedad, bien permanente o transitoria, o en su caso que tengan una edad mínima de 55 años”.
Al margen de comprobar que los conductores de estos artefactos cumplan los requisitos, estas empresas arrendadoras con sede en Benidorm deberán inscribirse en un Registro municipal de sillas propulsadas.
Pero además de controlar que los usuarios se ajustan a ese perfil, también se va a estar vigilante para que las sillas motorizadas circulen conforme a las normas de tráfico y evitar así incidentes con viandantes y conductores. Desde Movilidad han señalado que “deberán circular a velocidad del paso humano y transitar por la zona peatonal, salvo cuando ésta no exista o se sea practicable”.
Dado que estas sillas pueden alcanzar velocidades de hasta 30 kilómetros por hora, también se recogerá en la ordenanza que quienes las conduzcan no podrán estar “bajo el efecto de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes o psicotrópicos”.
Incumplir cualquiera de estas normas tendrá castigo. Y es que la ordenanza incorporará un cuadro de sanciones específicos para quienes realicen un uso indebido de estas sillas de ruedas propulsadas, informa "La Marina Plaza".


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