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El doctor Sánchez Ramos, director médico del HNP

«El Hospital de Parapléjicos no es un sitio triste, la gente tiene objetivos»

Además de afabilidad, el doctor Antonio Sánchez Ramos, jefe del servicio de Rehabilitación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, transmite alegría y optimismo. El mismo, insiste, que se respira en un centro de trabajo que el año pasado registró 272 pacientes nuevos, un 11% más que el año anterior. La edad media actual del enfermo se sitúa en 50 años y un 66% son hombres. El lunes fue el invitado especial del Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS.

-Lleva trabajando en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo casi desde su inauguración, en 1974. ¿Cuáles han sido los principales cambios?

-Desde 1978, año en el que yo entré, ha cambiado mucho. Lo que más, las sensaciones. Cuando yo llegué, los pacientes enfermos estaban vestidos con pijamas poco favorecedores, en sillas de ruedas de hierro prácticamente inamovibles por ellos y había muchísima gente joven, el 80%. A pesar de todo esto, se respiraba una gran alegría. A partir de ahí se generó todo el conocimiento y el primero fue el del cambio, el de la mentalidad, la aceptación de que no podían vivir su discapacidad como un elemento segregador.

Nuestro objetivo fue, y es, la integración. No solo buscamos la mayor funcionalidad dentro de la lesión medular sino también la mayor dependencia posible e integración. Y los resultados están muy por encima de lo que pueden pensar los demás.

-En estos 40 años el centro ha ganado en proyección internacional. ¿Qué consecuencias prácticas tiene en su actividad?

-Hemos creado una unidad de investigación en la que trabajan más de 120 investigadores de distintas ramas, desde biólogos a matemáticos pasando por bioquímicos, especialistas en regenerar la médula, diagnosticar el daño, sus mecanismos y conseguir materiales para que, en un momento determinado, pueda recuperarse la conexión de su parte alta con la baja, que es lo que se corta en una lesión medular.

También se investiga sobre el sistema nervioso, como las ayudas para poder caminar con estimuladores de marcha de forma natural o con elemento ergonómicos como los exoesqueletos conectados con el estímulo. Y también investigamos sobre sexualidad y reproducción.

-¿La fama se traduce en financiación?

-Hoy día hay un conflicto con la financiación. Durante estos años hemos tenido recursos económicos pero ahora es más difícil. Sin embargo, nuestra fundación sigue trabajando y también nuestros grupos de investigación. ¿Hasta cuándo? No lo sé. Captamos recursos europeos, de la empresa privada y hemos establecido bastante patentes. Todo un entramado para que esto no se pare.

-¿Cuándo y por qué empieza el doctor Sánchez a derivar su atención hacia la sexualidad de las personas discapacitadas?

-En el año 1988, el doctor Alberto Pinto y yo empezamos a preocuparnos por este tema porque los propios pacientes habían oído o encontrado referencias en algún trabajo publicado. Nos formamos en Francia, donde era pioneros en técnicas de reproducción, y en la Fundación Puigvert aplicamos estas técnicas en varones y mujeres con alteraciones en materia orgánica.

-¿Y pueden las personas con lesión medular mantener relaciones sexuales satisfactorias?

-Para muchas mujeres de varones con lesión medular son, incluso, más satisfactorias que las de antes. Hoy en día, un varón puede ser padre. No consigue eyacular de forma natural pero hay métodos para conseguirlo. La calidad espermática no es buena pero va a ir mejorando si se eyacula con cierta frecuencia. Lo dejan licuar y con una jeringuilla, ellas mismas pueden inocularlo en el fondo de la vagina y pasar un par de horas en posición ginecológica. Es así de sencillo pero, si no lo consiguiesen, tenemos unidad de reproducción asistida. Tratamos y mejoramos el semen con técnicas de selección y lo depositamos en el útero.

-¿Cómo cambia la relación sexual?

-El hombre adopta una sexualidad que podríamos definir como más femenina, menos genitalizada, con más caricias, juegos... El departamento de Psicología y el nuestro colaboramos estrechamente para que el paciente entienda que hay un nuevo modelo de respuesta, que es el que tiene que asumir. Si no lo acepta, nunca obtendrá satisfacción.

-La última memoria del hospital confirma una tendencia percibida en los últimos años, con un descenso de los ingresos traumáticos.

-En 2001 había en España cinco mil muertos por accidente tráfico y en 2012, no llegaba a 1.200. El perfil ya no es tan joven como al principio. Ahora llegan más personas mayores con accidentes domésticos, sufridos en la calle o procedentes de alteraciones procedente de vasculares, tumorales, hernias de discos...

-Anímicamente, ¿tiene mucho más trabajo el profesional con este tipo de lesiones?

-El cambio de perfil se traduce en afrontar mejor la lesión. Siempre digo que a muchos paciente la lesión medular les benefició en su nuevo proyecto de vida. No es lo mismo tratar una caída en un baño que un intento de suicidio. El grado de aceptación está siendo diferente. Nuestro hospital no es un sitio triste, se ven actitudes positivas, gente ilusionada en conseguir objetivos. No te sobrecoge.

-¿Repercute el modo de vida actual en alguna de esas lesiones?

-Repercute. Existen más accidentes por deporte de riesgo o deportivos en general, o sobre todo en lo que más tenemos incremento es en el intento de suicidio. El año pasado hubo tres veces mas muertos por suicidio que por accidentes de tráfico. A nosotros nos llegan los que se tiran por una ventana. Pero es muy curioso que esta gente, generalmente, no vuelve a intentarlo porque reconsidera su situación.