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Ángel Gil, responsable de Biomecánica el Hospital de Parapléjicos de toledo

"Hay exoesqueletos robotizados que pueden hacer andar a parapléjicos"

Con un aforo completo, más de 230 pacientes, y una estancia media de seis meses para parapléjicos y ocho meses para tetrapléjicos, el hospital de parapléjicos de Toledo es un referente internacional.

Trabaja con personas con lesión medular pero está presentando en el congreso de Bilbao técnicas para la telerrehabilitación de la tercera edad con problemas físicos.

-Nuestro hospital es monográfico de lesión medular y nuestro trabajo consiste en proporcionar elementos terapéuticos para personas con este tipo de lesiones. Pero estas terapias se pueden aplicar no solo a personas con lesión medular, sino a todos aquellos que tengan trastornos del aparato locomotor en general. Y precisamente como la edad media de nuestros pacientes está aumentando, nos animó el hecho de que a pacientes de nuestro hospital, por encima de 65 años, les parecía muy positiva esta herramienta. Eso nos llevó a ampliarla a las personas mayores.

El retrato robot del paciente del Hospital de Parapléjicos de Toledo ya no es el de un joven víctima de accidente de tráfico.

-Efectivamente. La principal causa de lesión medular hasta hace pocos años era traumática y dentro de esta, fundamentalmente, accidentes de tráfico y accidentes laborales. Gracias a las políticas de prevención de accidentes de tráfico y como consecuencia de la crisis y de la inactividad de la construcción, han bajado sensiblemente este tipo de accidentados. Pero, por el contrario, está subiendo la incidencia de las lesiones medulares por causas médicas.

¿De qué tipo?

-Pueden ser por infecciones, por tumores o por problemas vasculares. Estas causas son las que aumentan y suelen estar asociadas a pacientes de edad más avanzada que los que sufrían los traumatismos.

Como responsable de Biomecánica y Ayudas Técnicas, usted maneja métodos robóticos, neuroprótesis... Parece ciencia ficción.

-No es ciencia ficción, es completamente real. Ni hay que avanzar en el tiempo ni irse demasiado lejos. Exoesqueletos robotizados podrían hacer andar a personas con paraplejia. La tecnología la tenemos cerca en el tiempo y en el espacio. Ahora mismo estamos trabajando en un proyecto europeo de los dispositivos denominados exoesqueletos, mecanismos robóticos que ayudan a caminar.

Explique eso.

-Estamos diseñando sus sistemas de control para que puedan ser controlados a través de órdenes cerebrales. Determinadas órdenes cerebrales se identifican como comandos para controlar la acción de estos robots, que se ponen a las personas en las piernas para ayudar a andar.

¿Quiere decir eso que una persona en silla de ruedas podría llegar a andar mediante exoesqueletos?

-Efectivamente. Y aunque ya existen algunos en el mercado, nuestra novedad radica en que se controlan con ondas cerebrales, a través del pensamiento, para traducirlo.

¿Eso lo financia la sanidad pública?

-Este proyecto está financiado por la Unión Europea. Participa también el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad Superior de Elche y nuestro hospital.

Entiendo que con estas ayudas extras, personas dependientes, gozarían de gran autonomía.

-Es nuestra idea. Ahora estamos investigando estos métodos. Lo que presentamos en el congreso de Bilbao es un dispositivo que se puede comprar. El tema de los robots y los exoesqueletos son todavía prototipos. En cualquier caso, lo que se pretende es compensar funciones que hasta ahora esa persona había perdido como puede ser la capacidad de caminar. Y en aquellos casos en los que la lesión no es completa, estos dispositivos ayudan a que la rehabilitación sea más rápida y los objetivos funcionales se alcancen en plazos más cortos.

Incluso trabajan en mecanismos para mover las sillas de ruedas.

-Sí, como laboratorio de biomecánica analizamos el movimiento. En nuestro hospital dedicamos muchos esfuerzos a hacer un análisis detallado de lo que es el gesto de la propulsión manual de la silla de ruedas.

La silla tiene daños colaterales.

Gracias al aumento de la esperanza de vida de personas con lesión medular, hay mucha gente que está en silla de ruedas más de treinta años. Y la cantidad de lesiones que aparecen en los miembros superiores por el uso continuado de la silla, es increíble porque están ejercitando unas extremidades con un gesto para el cual no están concebidas. Nosotros nos dedicamos a analizar cómo son esos gestos para proporcionar a la industria criterios para hacer un diseño más ergonómico de esas sillas.

Con todas estas novedades, ¿el mundo de la lesión medual podría dar un vuelco gigantesco?

Sí, la robótica, la realidad virtual, los dispositivos controlados por señales cerebrales abren un futuro que antes no existía. Pero son tecnologías para rehabilitar la lesión y actuar sobre sus consecuencias, todavía no tenemos métodos que la solucionen.

¿Cómo se conjuga eso con la rehabilitación clásica de la fisioterapia?

Hay que verlo como una oportunidad. En ningún caso estas tecnologías van a sustituir a los terapeutas o a los fisios, que son imprescindibles.