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Tratamientos y prevención

Dolor de rodilla y artrosis

La artrosis de rodilla o gonartrosis es una causa frecuente de dolor en la rodilla. ¿A qué se debe esta molestia? ¿Cómo se manifiesta exactamente la artrosis de la rodilla? ¿Se puede curar la artrosis de rodilla?

Las causas de la artrosis de rodilla

La artrosis corresponde a un desgaste mecánico de la articulación. Con los años, el tejido articular se altera progresivamente, el cartílago se fragiliza, y su espesor disminuye por zonas. Por esta razón, el hueso sufre, mientras que la membrana sinovial (que recubre el interior de la cápsula de las articulaciones) puede inflamarse, provocando una hinchazón de la articulación. En resumen, la artrosis de rodilla es más que un desgaste del cartílago, es una verdadera enfermedad.

Los síntomas de la artrosis de rodilla

Sea cual sea la articulación afectada, el dolor se siente con los movimientos, y se agrava con el esfuerzo. El dolor tiene tendencia a acentuarse a lo largo del día, lo que provoca que la artrosis de rodilla nos pueda hacer daño por una simple postura, o estando sentados durante mucho tiempo. Normalmente, el dolor más atenuado se da tras un largo tiempo de reposo.

¿Cómo aliviar la artrosis de rodilla?

La aplicación de frío a nivel de la rodilla alivia el dolor, cuando hay inflamación. Si esto no es suficiente, se debe recurrir a la ingesta de medicamentos antiinflamatorios, por vía oral o local (gel, crema, spray).

En caso de dolores persistentes, se debe recurrir a una infiltración de corticoides, que normalmente suele estar precedida de un lavado de la articulación de la rodilla (realizada en un hospital para eliminar los residuos cartilaginosos). Las infiltraciones de ácido hialurónico pueden resultar un buen remedio.

En momento de dolor extremo se debe recurrir al uso de un bastón. Este procedimiento evita que la rodilla indemne no cargue con todo el peso del cuerpo, y termine desgastándose igualmente.